lunes, 25 de agosto de 2014

¿Giro en la política del BCE? Draghi está muy cómodo con la debilidad del euro.

Tras la comparecencia el viernes de Draghi en el simposio de Jackson Hole patrocinado por la Fed de Kansas, el mercado rápidamente comienza a descontar que los malos datos macro de Europa ejercerán una fuerte presión al BCE para que actúe. Hay que decir que este año la temática de la cumbre no eran los mercados financieros sino que se centraba en el mercado laboral (Reevaluando la dinámica del mercado de trabajo).

En este sentido, Yellen de la FED no hizo cambiar la dinámica del mercado, ya que persistió en que habrá apoyos monetarios alegando que el mercado laboral (a pesar de estar la tasa de paro en el 6.2%), no envía claras señales de fortaleza. Es decir, sigue sin disipar dudas sobre cuándo comenzará Estados Unidos a subir tipos una vez culminado el “Tapering”.  

Sin embargo, Draghi sí que dejó titulares para la prensa en su comparecencia ya con los mercados europeos cerrados. Tal y como comentábamos la semana pasada está cómodo con la reciente debilidad del euro. Tras el amago de rebote de nuestra divisa en la zona de 1.325 esta semana el euro pierde esta zona de soporte y parece dirigirse a la zona de 1.30 o incluso más abajo. Y es que como no podría ser de otra forma (con una tasa de paro del 11.5% con países como España por encima del doble de esa cifra), en la conferencia sugirió que la zona euro podría estar girando el foco desde la política de austeridad y ajustes presupuestarios hacia una nueva era de gasto público para estimular la economía ("fiscal policy could play a greater role"). Palabras mágicas para el mercado que están provocando que tengamos un inicio de semana positivo tanto para la renta variable como para la renta fija europea.

Draghi insistió en el permanente mensaje de los banqueros centrales que desde estas claves venimos comentando que es el principal soporte para los mercados en los últimos años. Los bancos centrales prefieren asumir el riesgo de “hacer demasiado” con sus políticas monetarias, antes que “quedarse inactivos” ser los culpables de que desempleo transitorio en una economía débil se convierta en estructural. Según comentó Draghi, las consecuencias de “hacer demasiado” serían la subida de salarios y la inflación, lo cual parece tolerable frente a la amenaza, mucho más inquietante, de la deflación. Además volvió a indicar que el BCE no descarta entrar en una expansión cuantitativa de balance comprando a gran escala bonos privados o soberanos.

La apertura alcista tras un cierre de semana de los índices europeos justo en las zonas de resistencias según veíamos en las claves del viernes, abre la posibilidad a un nuevo tramo al alza de los activos de riesgo. Sobre todo la renta variable europea. De estos, destacar el Eurostoxx 50 que está atacando la resistencia de 3.128 puntos, que veíamos el viernes que era el nivel clave y que hizo girar a la baja al mercado. Un cierre por encima de estos niveles sería muy positivo y confirmaría que dejamos atrás la tendencia bajista de corto plazo iniciada en junio.




Muy parecido está el sector bancario del Eurostoxx 600. Se necesita un cierre por encima del 195-196 puntos para confirmar el suelo en la zona de mínimos del año y poder pensar en un ataque serio a la zona de doble techo del año situada en 210 puntos.



Pero lo más destacado es sin duda la debilidad del euro. Draghi entiende que es fundamental para que mejoren los datos macro de la zona euro. En los siguientes gráficos se aprecia que en el día de hoy, nuestra moneda se ha debilitado entre un 5% y 10% respecto a los principales exportadores de la eurozona.

Respecto al dólar, el euro corrige un 5.8% desde el 8 de mayo, el día en el que Draghi se mostró preocupado por ver el euro tocar niveles de 1,40 y decir que la fortaleza del euro era preocupante para la recuperación económica (encarece exportaciones y abarata importaciones). En el gráfico se observa que el siguiente nivel claro de soporte se sitúa en la zona de 1.275, mínimos del año pasado. A priori, entendemos que estos serían los niveles en los que el BCE se encontraría cómodo, ya que las dos veces que ha perforado a la baja la zona de 1.25 dólares por euro, obligó al Mario Draghi a actuar para defender a nuestra moneda.



Respecto al reino unido el euro pierde un 5% desde la semana del 21 de marzo (máximos del año) respecto a la libra esterlina.



En cuanto a emergentes, el euro pierde un 10% respecto al real brasileño….




Un 6.5% frente al Rublo ruso….



Un 8% respecto a la rupia india….



Y un 6.5% respecto al Renminbi chino.




Así pues, los datos de inflación que se publicará esta semana (día 29) para el conjunto de la eurozona serán claves para que el mercado se haga una composición de lugar de cuáles serán las medidas que anunciará el BCE en la reunión mensual del próxima 4 de septiembre. Si los analistas aciertan y el dato es del 0.3% (valor estimado hoy para la inflación de agosto), tras las palabras del viernes de Draghi, el BCE estará obligado a actuar. Así pues, lo más probable es que los mercados de hoy al próximo día 4, continúen descontando la actuación de Draghi con mejoría tanto de la renta variable como de la renta fija. 

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