miércoles, 1 de febrero de 2017

Mantener la visión de medio plazo cuando el corto se mueve a golpe de tweet

Hoy conviene recordar que los movimientos de corto plazo de los mercados son muy aleatorios e impredecibles. Ayer tuvimos buena muestra de ello y, por eso, siempre debemos tener una visión de los mercados de medio plazo y una hoja de ruta clara. Así, a final de 2015 establecimos los rangos más probables en los que se moverían los principales índices de renta variable y de renta fija y mientras que no cambie la situación macro deberíamos manteneros y actuar en consecuencia. Es la única forma de poder ver las posibles correcciones del mercado como oportunidad de compra, ya que si nos dejamos llevar constantemente por los vaivenes del mercado corremos el riesgo de vender en el peor momento o de comprar cuando ya es tarde.
 
Y decimos todo esto porque en la sesión de ayer hubo muchísima confusión. El fuerte repunte en los datos del IPC llenó páginas y páginas en los noticiarios y prensa especializada. Pero ya sabíamos que en este primer trimestre la inflación va a ser la principal protagonista dada la fuerte revalorización del petróleo (+60% en 12 meses) y del resto de materias primas. Y convenimos con el presidente del BCE que la presión es temporal y que hay que fijarse en la tasa subyacente (se mantiene en el 0,9%). Además, no parece que haya que temer por la subida de precios de segunda vuelta, la que se produce por subida de salarios por ajustes de los mismos al IPC.
 
Los activos que más volatilidad tuvieron ayer por culpa del dato fueron los bonos. Tras una primera reacción alcista en la TIR, lógica por la presión del IPC, las ventas se tornaron en compras, y es que todo cambió a partir de media sesión con un fuerte repunte del euro frente al dólar. En sólo unas horas (desde las 12h a las 16h), la cotización del euro frente al dólar pasó de 1,07 a 1,08 dólares por euro. Adjunto el gráfico intradía en el que se aprecia la tendencia alcista del euro (debilidad del dólar) desde que ha comenzado el año.
 
 
¿Y a qué se debió este repunte del euro? Evidentemente, el repunte del dato del IPC unido a la presión del Bundesbank para que el BCE suba tipos, hizo que el euro recuperase terreno frente a las principales monedas. Pero también se aceleró el movimiento por declaraciones de Donald Trump (cómo no), en las que acusaba a Alemania de mantener un euro débil para ganar competitividad y favorecer a las compañías exportadoras. Muchos dirigentes europeos rápidamente respondieron a las acusaciones, pero el mercado reaccionó apostando a que el nuevo presidente de los Estados Unidos hará todo lo posible por tener una moneda más débil.

Y no es extraño que persiga esa política. Debemos tener claro lo que hemos venido comentando a lo largo del año. Las medidas proteccionistas, imposición de aranceles y repatriación de empresas, provocará que las compañías americanas sean mucho menos competitivas (aumento de costes) que las homólogas europeas. Además, si endurece (por no decir que las rompe) relaciones con importantes países como China, México, Canadá, Japón, etc…, entendemos que las compañías europeas se deberían ver favorecidas. Además, este año en teoría todo hace pensar que el euro no debería estar más débil que fuerte, al menos en la primera parte del año más por razones políticas que económicas. Hay elecciones en Francia, Holanda, se firmará en marzo la salida de Reino Unido y Alemania también afronta su proceso electoral.
 
Así pues, deberemos convivir este año con días como los de ayer, en los que el movimiento del mercado no responde a una lógica desde el punto de vista de medio plazo y analizar si el movimiento puede ser un cambio o no de tendencia. Hoy tenemos reunión de la FED y mañana del Banco de Inglaterra, y a buen seguro, seguirán las declaraciones de miembros del BCE, por lo que podremos tener pistas sobre si la tendencia de medio plazo del euro ha cambiado o si el repunte es sólo un rebote en la tendencia bajista. Puede que la FED no tenga claro si habrá tres subidas de tipos este año, pero sí que parece más claro que el BCE seguirá adelante con el programa de recompra de activos hasta final de año, y los tipos seguirán en mínimos al menos hasta principios de 2018. Así las cosas, entendemos que el euro dólar no debería sobrepasar niveles superiores al 1.10. En nuestra visión semanal venimos comentando que si hace unos meses marcábamos un rango lateral para el Euro dólar entre 1,05 y 1,10 dólares por euro, para este año bajábamos el rango hasta el 1,0-1,10 dólares por euro. En el siguiente gráfico se aprecia cómo lo vivido este mes puede ser un rebote dentro de la tendencia bajista.
 
 
 
En definitiva, por mucho que puedan afectar a las oscilaciones de corto plazo los tweets de Donald Trump o las medidas, a medio plazo son los datos macro y los resultados empresariales los que marcan las tendencias de los mercados. Y de momento la tendencia es alcista en la renta variable. Y en renta fija mantenemos nuestra visión de que la deuda a largo plazo europea puede seguir sufriendo, la deuda americana puede haber llegado a niveles de resistencia importante, mientras que la deuda corporativa gana atractivo a medida que los resultados empresariales superan previsiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario