viernes, 20 de febrero de 2015

No hay sensación de techo relevante en los mercados. Puede más el QE

Tras los últimos acontecimientos y respuestas de los mercados a las incertidumbres que hay sobre la mesa, llego a la conclusión de que no estamos ante un techo relevante del mercado. Aunque las alzas de los mercados generan una euforia inevitable, muchos factores de incertidumbre siguen ahí. Enormes montañas de deuda emitida, probable salida de Grecia, el  conflicto de Rusia con Ucrania, los ataques terroristas islamistas, la bajada del precio del petróleo, la desaceleración económica en China, el cambio de sesgo de la política monetaria en USA y Reino Unido, etc…

Sin embargo, la actuación de los bancos centrales abaratando tanto el precio del dinero, incluso poniéndolo en negativo, que obliga a los inversores a aumentar en sus carteras más riesgo del que su umbral de sueño le permite. En cierta medida en nuestro subconsciente siempre tenemos la idea de que si hay correcciones son oportunidades de compra ya que algún banco central tomará medidas para seguir relanzando a los mercados. Vuelvo a poner el gráfico del S&P500 con todas las medidas anunciadas por la reserva federal. De este gráfico quiero destacar hoy la situación del S&P500 justo en el momento del anuncio del QEIII. Ese QEIII era similar al lanzado por el BCE ya que eran compras mensuales vinculando su finalización a la consecución de objetivos de crecimiento y de paro.  



El anuncio se produjo en Septiembre del 2012. Las bolsas europeas y sobre todo las de los países periféricos estaban en mínimos tras sufrir severas correcciones en el verano del 2012 por el miedo a que España pudiera impagar sus deudas. Pues bien, el S&P500 había subido un 110% desde los mínimos del 2009 y estaba cerca del doble techo (1550 puntos) de máximos históricos marcados tanto en el año 2000 como en el 2007. A la vista de los acontecimientos, ese QEIII de la reserva federal fue clave para que las bolsas de Estados Unidos superasen los máximos históricos y hoy coticen casi un 50% por encima de los precios a los que cotizaba en septiembre del 2012.

  
Pues miren el gráfico del Eurostoxx 600. El BCE ha anunciado el QE justo cuando el Eurostoxx 600 ha subido un 120% desde los mínimos del 2009 y estaba a una distancia similar del doble techo de los máximos del 2000 y 2007. Viendo la reacción en este inicio de año del Eurostoxx 600, parece que ante el techo de los 400 puntos, la reacción del Eurostoxx 600 será más parecida a la del S&P500 en el 2013 que la de un nuevo techo relevante.  
  


Y es que todos los riesgos que hay sobre la mesa son ya conocidos y por tanto, bastante descontados por el mercado. Hemos visto estos días cómo la rentabilidad de los bonos de Estados Unidos y de Reino Unido ya han repuntado más de 50 p.b. sin que hayan tomado ninguna decisión. En Europa, el sectorial bancario se ha quedado muy por detrás del resto de sectores justo por el riesgo de que Grecia salga del Euro. El mismo euro ya se ha depreciado y cubierto casi todo el recorrido bajista atendiendo a los riesgos actuales. El Rublo ya no ha seguido depreciándose tras las fortísimas correcciones del año pasado. Las materias primas y el petróleo también han podido agotar todo el recorrido bajista que se podría explicar por el exceso de oferta sobre la demanda (debido a un menor crecimiento mundial).

Evidentemente lo que puede hacer que el techo sea relevante y los mercados entren en una nueva espiral bajista no son las incertidumbres que hemos comentado hoy, sino las que el mercado ni se imagina a día de hoy. Mientras tanto, debemos seguir la tendencia y saber que si los riesgos que conocemos hoy se van convirtiendo en ciertos, pues generarán volatilidad y posiblemente se traduzcan en correcciones, pero correcciones dentro de la tendencia principal que es claramente alcista.

Tenemos que conocer los riesgos, pero también las oportunidades. Y la oportunidad para la renta variable en general y europea en particular es que sus empresas se financian más barato que nunca, que han ganado competitividad gracias a la debilidad del euro, que sus costes de energía y de materias primas son los más bajos desde 2009, que son empresas más globales que nunca, que (por desgracia para los trabajadores) sus costes laborales no se incrementarán a corto plazo debido a las altas tasas de paro, y sobre todo, que seguirá habiendo muchísima liquidez y a precios más baratos que nunca.

Estos factores positivos debemos tenerlos siempre en mente pues serán claves para empujarnos a tomar la decisión de aumentar riesgos en cartera. Aumentar riesgos en cartera hoy mismo si no tenemos nada, y si ya los tenemos pero aún podríamos aumentarlos más, tener prudencia y esperar esos posibles recortes comentados para poder aumentarlos.

De Grecia y de la negociación con el Eurogrupo preferimos no aventurarnos a adivinar qué va a pasar. Lo que sí está claro es que si finalmente no hay negociación y dejaran salir a Grecia del Euro, tenemos ya el cuerpo preparado y no habría gran pánico. La propia agencia de calificación crediticia Standard & Poor´s  señaló ayer que una hipotética salida de Grecia de la zona euro tendría "riesgos limitados" de contagio directo a otros países de la unión monetaria y, por lo tanto, no conllevaría "implicaciones significativas" para sus ratings.  


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