jueves, 9 de junio de 2016

Situación crucial del sector bancario europeo

La renta variable europea vuelve a encadenar dos sesiones negativas tras un arranque de semana alcista. Esta caída está llevando a la mayoría de índices a la zona de mínimos de la semana pasada, lo que genera una clara señal de debilidad. Y, esta señal de debilidad se produce a pesar de que los índices de Estados Unidos siguen muy fuertes cerrando cada día de esta semana en máximos anuales.
 
Pero, ¿cuál es el problema de los índices de renta variable europeos? Entre otros, hoy podemos ver que el principal problema lo podemos encontrar en el comportamiento del sector bancario. En estos días de recortes, es el sector más débil. Si hemos comentado antes que los principales índices se mantienen en la zona de mínimos de la semana pasada, el sectorial bancario europeo sí que está perforando estos mínimos. Y es que ya son muchos bancos los que están lanzando avisos de que los bajos tipos de interés presionan a la baja los márgenes. Ayer, fue un informe de Deutsche Bank el que fomentó el miedo en los inversores al criticar la política de tipos cero.
 
En el siguiente gráfico podemos ver el comportamiento del sectorial bancario del Eurostoxx (bancos sólo de la zona euro). A final del mes pasado intentó sin éxito superar la parte superior del canal bajista iniciada el año pasado. Sí que es verdad que, desde mínimos de febrero, el sectorial está marcando mínimos crecientes, pero no es menos cierto que desde principios de año los máximos son decrecientes. En el gráfico he dibujado un claro triángulo que se está dibujando en las sesiones de este ejercicio 2016. Ahora estamos en zona de soporte por lo que no se debe vender, siendo preferible esperar a la ruptura de este triángulo para tomar alguna decisión de incrementar o reducir riesgos en el sector. Y dada la importancia del sector en Europa, de por dónde rompa el triángulo dependerá la evolución de la bolsa europea en general.  
 

 
Sí que es verdad que las figuras de triángulo tienen más relevancia su ruptura cuando se producen antes. Es decir, como ya se está estrechando tanto el mismo, es evidente que antes de que acabe el mes de julio se deben romper por algún lado. Por tanto, cuando se rompen al final de la figura, los objetivos finales son menos fiables. Así pues, como aún no ha roto, podemos quedarnos con la idea de que se puede estar dibujando un canal alcista (dibujado en líneas verdes discontinuas) iniciado en mínimos de febrero, pero que no quedará confirmado hasta que no se rompa el canal bajista iniciado el año pasado. Pero, quería dejar patente el riesgo que implica la figura de triángulo puesto que suele ser de continuación de tendencia, y si el índice perdiese los mínimos de mayo (98 puntos) no podemos descartar que el sectorial corrija a la base del canal bajista (en torno a 80 puntos) que es además el objetivo teórico de la figura del triángulo mencionada.
 
Pero como hemos comentado antes, en soporte no se debe vender. Hay que tener paciencia y esperar un nuevo rebote del sector entre los niveles actuales y el nivel comentado de 98 puntos. Y si no se produce, entonces tomar la decisión pertinente. Al igual que hemos comentado estas semanas sobre la bolsa global analizando el MSCI World que está en terreno de nadie, hoy vemos que el sectorial bancario europeo está en una situación similar. Hoy parece que puede romper por abajo y generar una orden de venta desde el punto de vista técnico con un recorrido del 20% y, en unos días, si rompe al alza el nivel de 105 puntos estaríamos hablando de confirmación de la tendencia alcista de corto plazo, dejar el canal bajista de los últimos meses y pensar en un objetivo en 125 puntos (que sería una ganancia también del 20%).
 
Salvando las distancias, hace unos meses el precio del petróleo se encontraba en una situación similar. Tras la incorporación al mercado de Irán y la falta de acuerdo de miembros de OPEP para congelar producción, había claro riesgo de que el petróleo siguiese corrigiendo en el canal bajista e incluso la mayoría de análisis de casas importantes hablaba de un petróleo en niveles de 20 dólares o incluso más bajo. Hoy, sin embargo, tenemos los precios del petróleo está un 66% más caros que a final de febrero.
 
 
 
No tiene por qué ser siempre así, pero históricamente el momento de máxima incertidumbre y riesgo suele ser el momento de máxima oportunidad financiera. En el precio del petróleo se produjo, y puede que en el sectorial bancario se esté produciendo. Evidentemente, es una realidad que los bajos tipos de interés son una merma para el resultado de la banca, pero entendemos que gran parte o todo los riesgos presentes pueden estar ya cotizados en el precio. El sectorial bancario europeo cotiza con importante descuento sobre el valor en libros. Concretamente cotiza al 56% del valor en libros en conjunto, muy cerca de los mínimos a los que cotizó en marzo del 2009 y en el verano del 2012. Por tanto, sí que podemos decir que, aunque no estén cotizando a precios de derribo, sí que están cotizando baratos.
 
 
En 2009 y 2012, lo que el precio de los bancos estaba descontando era problemas de solvencia y hoy son problemas de rentabilidad. Es distinto y, por eso, es menos probable que el precio/valor en libros alcance la zona de 0,4 veces. Tal y como hemos visto en el escenario técnico, no es descartable (coincidiría aproximadamente con el nivel de 80 puntos que hemos comentado), pero si se produjese, entonces sí que estaríamos hablando de máxima oportunidad financiera.
 
Y para comprobar que lo que se está produciendo hoy no es problema de solvencia, la mejor forma es la de analizar el comportamiento de los diferenciales de deuda exigidos por los inversores de renta fija (mientras más alto es, más riesgo de solvencia existe). En el siguiente gráfico podemos ver la evolución del diferencial exigido a los bonos financieros senior (línea blanca), a los bonos subordinados financieros (línea amarilla) y a los bonos no financieros de grado de inversión (línea verde). Como podemos observar, estamos a gran distancia de los niveles de estrés alcanzados en verano de 2012, donde el mercado exigía 600 p.b. de diferencial a los bonos subordinados y casi 400 a los bonos senior financieros.
 

Hoy, sin embargo el mercado exige prácticamente el mismo diferencial a los bonos senior financieros que a los no financieros y, si en las últimas semanas se ha ampliado ligeramente, entiendo que se debe al anuncio del BCE de comprar bonos corporativos no bancarios hace unos meses y que comenzó ayer. Esto provoca evidentemente un exceso de demanda de los bonos no bancarios que facilita este aumento del Spread.
 
Por tanto, a la vista de la valoración del sector y de cómo lo ven los inversores de renta fija, tenemos la sensación de estar más ante una oportunidad de compra que de riesgo financiero. Evidentemente la oportunidad puede ser mayor si en las próximas semanas se produce una caída de nuevo a mínimos de febrero o a la base del canal bajista vista en el primer gráfico.

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