martes, 23 de febrero de 2016

A las puertas de confirmar el suelo en los mercados de renta variable.

La semana pasada los mercados hicieron amago de confirmar el rebote superando las resistencias de corto plazo pero al cierre semanal la caída del petróleo presionó de nuevo a la baja a los mercados de renta variable. El viernes por tanto dijimos que habría que esperar a esta semana para que se confirmara el rebote. De momento, la situación pinta bien con fuertes alzas ayer en la mayoría de mercados. Hoy vamos a repasar cuales son los niveles críticos en la mayoría de mercados, que de superarlos, confirmaría el suelo en los mercados de renta variable.

 Empezando por Estados Unidos tenemos al S&P500 que cerró justo a las puertas de máximos relevantes de enero y febrero. Un cierre por encima de los niveles actuales confirmaría el suelo del principal índice americano.

 

 Siguiendo con este índice, ampliando el gráfico a velas semanales vemos que el nivel que se respetó hace dos semanas es crítico. Al girarse justo en 1.800 puntos al alza, hoy siguen siendo viables los dos escenarios que planteábamos a final del 2015 para el S&P500. Tanto el movimiento lateral entre mínimos y máximos de los dos últimos años, como incluso mantenerse en el canal alcista iniciado en 2009 (dibujado en Azul) y que esta semana está recuperando.

 


 En Europa tenemos al índice más global, el Eurostoxx 600 en una situación calcada a la del S&P500. Los mínimos de hace dos semanas coinciden con los mínimos de 2014 y vuelve a cotizar dentro del canal alcista que se puede dibujar uniendo los mínimos desde 2009. Los mínimos de la semana se acercaron a la media de 500 semanas y esta semana estamos recuperando la media de 200 semanas. Un cierre esta semana por encima de esta media (325 puntos) podría confirmar el suelo de este índice.


Siguiendo con índices globales, el MSCI WORLD presenta una situación técnica muy clara. Presionado por la debilidad de los emergentes, aunque los desarrollados están aguantando la tendencia alcista, el MSCI World ha perdido este año los mínimos de 2014 y 2015. Un nivel que justo ayer recuperó al cierre. Por tanto, si recuperase en las próximas sesiones el soporte perdido, la caída de este inicio del año sería una trampa bajista que podría llevar al índice al menos a la parte superior del canal bajista iniciado el año pasado (zona de 1.600-1.620 puntos).

 



 Precisamente la presión bajista de los mercados emergentes puede ser la clave para pensar en un suelo de las bolsas. El petróleo parece haber hecho suelo y con él el resto de materias primas. Pero es que las divisas de los mercados emergentes al menos han dejado de debilitarse quizás desde que la FED está cambiando el discurso y ya no se prevé más de una subida de tipos este año. En el siguiente gráfico vemos cómo el dólar está perdiendo fuelle frente a las divisas de los principales productores de materias primas desde los máximos alcanzados entre enero y febrero.



 Esto es muy positivo para los activos de riesgo, sobre todo emergentes (que ven cómo el dinero puede volver a sus divisas) e indirectamente para la economía americana. Digo indirectamente a la economía americana porque un dólar tan fuerte estaba restando competitividad a las empresas de Estados Unidos encareciendo sus productos en el exterior, y esto ya se estaba dejando notar en la publicación de resultados de los dos últimos trimestres. Y en segundo lugar, entiendo que la fortaleza del dólar con grandes cantidades de reservas de divisas de emergentes refugiándose en la divisa norteamericana había conseguido sustituir el efecto del QE de la FED. Había mucho más dólares en circulación en la economía norteamericana lo que llevó la semana pasada a la inflación subyacente de Estados Unidos a cotas del 2.2%. Si los dólares comienzan a salir de Estados Unidos, se reducirá la presión inflacionista y la FED no se verá obligada a subir tipos.

 Si miramos los mercados emergentes, vemos que también se ha frenado claramente en el que marcábamos a final del 2015 como peor escenario desde el punto de vista técnico. En 700 puntos teníamos la base del canal bajista de los 5 últimos años y la línea que une los mínimos de las dos últimas grandes crisis globales. Superar la zona de 760 puntos que son los mínimos del verano pasado sería una señal muy alcista para estos mercados.

 



 Por tanto, un suelo claro en el mercado de materias primas esclarecería bastante el panorama de la mayoría de activos de riesgo y al menos se reducirían considerablemente los miedos que afectan actualmente a las bolsas. No hace falta ni tan siquiera un rebote espectacular del petróleo y del resto de materias primas. Creo que con el simple hecho de que se mantuviese estables y dejase de haber la actual presión bajista sería suficiente. Se reducirían los miedos a la quiebra de empresas o incluso países productores y esto reduciría la presión bajista sobre el sector financiero mundial. Así, si el sector de materias primas, de energía y sector financiero dejan de corregir, será mucho más probable pensar en un suelo fiable de las bolsas. De momento tenemos figura de doble suelo en los mínimos de enero y febrero (así como divergencia alcista del MACD) tanto en el índice general de materias primas (CRY) cómo en el petróleo (Futuro del WEST Texas).

 Evolución del índice de materias primas CRY index.

 

 Evolución del futuro del WEST Texas. Ambos están superando esta semana la línea que une los máximos desde noviembre del año pasado.

 


 

viernes, 19 de febrero de 2016

Habrá que esperar a la próxima semana para tener más pistas sobre la fiabilidad del rebote

Esta semana hemos comentado que esta semana se podría clarificar el posible suelo de mercado. Si el rebote llevaba a los principales índices a superar las resistencias de corto plazo, aumentaría considerablemente la probabilidad de un suelo fiable en los mercados de renta variable.

Pero ayer los mercados tras un inicio de sesión moderadamente alcista, se giraron a la baja para acabar en mínimos y volver a generar incertidumbres sobre la fortaleza del rebote. Al mercado no le gustó el dato de reservas de petróleo (aumentó el total de reservas) y de nuevo la banca italiana arrastró al resto del sector en Europa. Si vemos los gráficos de corto plazo se aprecia que ayer se tocaron niveles importantes y ahí se giraron todos a la baja.


Tanto el petróleo al tocar la línea que une los máximos desde noviembre….

 
 
Cómo el S&P500 al tocar la línea que unes los máximos desde relevantes de las últimas semanas..

 

Y claro, el Eurostoxx 50 también se ha girado a la baja al tocar la línea que une los máximos desde noviembre del año pasado.

 

 El sectorial bancario europeo, después de rebotar más de un 15% desde los mínimos de la semana pasada, y romper la línea que unía los máximos del año, ayer se giró a la baja justo al tocar los mínimos de enero. Lo que era soporte ahora es resistencia.

 


 Por tanto, ya tenemos un poco la idea de cuáles son los soportes y resistencias claves a vigilar las próximas semanas. Los mínimos de la semana pasada no deberían perderse para seguir manteniendo la esperanza alcista y los máximos de esta semana marcan la resistencia que de superarla, confirmaría el suelo de las bolsas.

jueves, 18 de febrero de 2016

El suelo parece ir consolidándose gracias a la entrada de las manos fuertes.

El S&P500 encadena ya tres sesiones con fuertes subidas. Esto no es lo relevante sino que lo está haciendo tras tocar el nivel de mínimos relevantes del año 2014 y tras una semana de verdadero pánico y desánimo por parte de los inversores. El miércoles de la semana pasada comentábamos que se podría haber vivido ya la capitulación del mercado, sobre todo tras ver la portada apocalíptica del periódico ABC. Por eso el rebote es más importante. Se ha producido en un momento en el que sólo las manos fuertes se han incorporado al mercado. En el gráfico del S&P500 se aprecia la fortaleza del rebote. Todo apunta a que se podría encaminar a corto plazo a la zona de 2.000 puntos que es la siguiente zona de resistencia clave.


Además, la zona desde el punto de vista de más largo plazo, es un nivel crítico para apostar por el S&P500 tanto si pensamos que se moverá en un terreno lateral entre mínimos y máximos de los dos últimos años, como si pensamos que seguirá la tendencia alcista de largo plazo iniciada en 2009.


Lo que no sabemos es si ciertamente la semana pasada compraron las manos fuertes. En Bloomberg podemos distinguir la evolución del saldo comprador de operaciones de más o menos de 10.000 títulos. Es la forma más aproximada de poder saber qué es lo que hacen las manos fuertes. En el S&P500 el saldo acumulado de las operaciones de más de 10.000 títulos (línea roja) ha ido corrigiendo todo el último año. En el rebote de septiembre a diciembre del S&P500 (línea blanca) estos inversores no participaron comprando sino que aprovecharon el rebote para seguir vendiendo. Sin embargo, en las caídas de las últimas semanas, sí que están aumentando fuertemente el saldo comprador. Es decir, que todo el papel que distribuyeron a partir del primer trimestre del año pasado, están empezando a comprarlo en las caídas de febrero.  


Contrasta claramente con el comportamiento de las operaciones de menos de 10.000 títulos (que podríamos identificar con inversores  minoristas). Vendieron fuertemente en las correcciones del verano pasado y empezaron a comprar a final del rebote. Este año vuelven a vender fuertemente presa del pánico por la caída del  mercado y en el rebote de las tres última sesiones no han participado absolutamente. Así pues en las últimas sesiones están comprando los operadores que compran más de 10000 títulos y no compran los de menos de 10000 títulos. A priori apunta bien el rebote.


 En Europa pasa algo similar. El saldo comprador de las manos fuertes está repuntando en las caídas de enero, algo que no pasó en las caídas del verano pasado.

 
Mientras que el saldo de las compras de menos de 10000 títulos aún no se percatado del rebote. Quizás empiecen a comprar cuando llevemos más días de subida, tal y como ocurrió en noviembre tras el rebote de octubre.





 

miércoles, 17 de febrero de 2016

Estudio del "Market Timing" mientras se clarifica el posible suelo de mercado.

Ayer comentábamos que el suelo de los mercados de renta variable se podría confirmar en las próximas sesiones dependiendo de si somos capaces de recuperar resistencias de corto plazo fundamentales. El petróleo sigue siendo el activo a mirar de reojo y este ayer volvió a corregir porque en la reunión entre Rusia, Venezuela y Arabia Saudí no decidieron reducir la producción sino mantenerla y esto no es lo que quería el mercado. El futuro del WEST Texas se volvió a girar en la línea que une los máximos desde noviembre del año pasado.

 


No obstante, a pesar de la debilidad del petróleo, el S&P500 terminó la sesión en máximos del día y hoy tenemos al futuro intentando superar la zona de resistencia que decíamos que confirmaría el suelo de las bolsas. Y es que, aunque sigue habiendo un GAP entre oferta y demanda de petróleo este no se va a seguir incrementando y el simple hecho de que por primera vez en muchos años se hayan reunido miembros de la OPEP y Rusia deja claro que están preocupados por la caída del petróleo. Ambos hechos nos tienen que hacer apostar a que posiblemente hayamos visto ya los mínimos del petróleo. Así, hoy tenemos al futuro del S&P500 justo en la zona de 1.900 puntos. Un cierre por encima de este nivel sería bastante positivo para la renta variable en general.
 



En Europa tenemos al DAX 30 alemán intentando superar el 9.300 que son los mínimos de enero. Al igual que el S&P500, si el DAX cierra por encima de los niveles actuales se puede decir que la ruptura bajista de enero ha sido en falso y se puede iniciar un tramo al alza dentro de la tendencia bajista iniciada el año pasado. Adjunto el canal comentando.

 

En el Eurostoxx, el nivel crítico es el 2.850 que son también los mínimos del año pasado.

 


Por tanto, los cierres de hoy o de las próximas sesione serán claves para la renta variable en general. Pero mientras se aclara el panorama a corto plazo quiero dejar claro que la importancia del Market timing o intentar acertar cual es el mejor momento de entrada no tiene tanta relevancia a largo plazo. Lo que hay que tratar es de invertir en un producto que sea alcista a largo plazo y el momento de entrada nos afectará a los primeros meses o incluso años, pero a medida que pasa el tiempo el momento de entrada apenas afecta a las rentabilidades anualizadas, siempre que se mantenga la inversión.

 He realizado un estudio con toda la serie histórica de que dispongo del S&P500. Tengo datos desde diciembre del 1.927, justo antes del Crack del 29. Pues bien, las rentabilidades acumuladas apenas varían entre el inversor que hiciera aportaciones trimestrales de 1000$ distinguiendo si ha sido capaz de acercar con el mínimo de cada trimestre, si ha sido un pésimo inversor invirtiendo esos 1.000$ en el máximo del trimestre o si, simplemente ha comprado al cierre de trimestre.

 
Han pasado 354 trimestres por lo que el ahorrador habría aportado 354.000 dólares. A día de hoy esas aportaciones valdrían 2.070.473$ si has sido capaz de acertar todos los mínimos de cada trimestre, pero valdría 1.932.347$ si simplificas comprando al cierre de trimestre y sólo bajaría a 1.823.460$ si has cometido la torpeza de comprar en máximos de cada trimestre. Si lo pasamos a una TIR media anualizada la diferencia es inapreciable siendo del 3.80%; 3.94% y 4.10% según la forma de entrada.

 
En el siguiente gráfico podemos ver la rentabilidad anualizada de cada aportación de 1.000$, manteniéndose hasta el cierre de ayer. Las rentabilidades son casi calcadas según si invierten en máximos (morada), azul (mínimos) o naranja (cierre de trimestre). Históricamente, salvo las aportaciones de antes del Crack del 29, todas las rentabilidades se han movido entre el 6% y el 8.5% anualizadas. Desde el año 95 las oscilaciones son mayores, pero simplemente porque el periodo de inversión baja de 20 años y esto provoca más volatilidad de los resultados finales.

 



Precisamente si acotamos la inversión a mantenerla durante 20 años, vemos que las oscilaciones de rentabilidad objetivo son mayores y estas oscilaciones bajan conforme aumentamos el plazo de inversión. Así a 20 años, en el 80% de los casos se ha obtenido una rentabilidad anualizada entre el 3.44% (percentil 10 de la muestra) y el 10.25% (percentil 90). O lo que es lo mismo; hay sólo un 10% de probabilidad de obtener rentabilidades superiores al 10.25% y un 10% de probabilidad de obtener rentabilidades inferiores al 3.44% en el S&P500 si mantenemos la inversión 20 años. La rentabilidad media es del 7.11%

 


Los datos son bastante mejores si el horizonte es de 25 años. En el 80% de los casos se han obtenido rentabilidades entre el 4.36% y el 9.99%. Casualmente la rentabilidad media es también del 7.11%
 



 Si aumentamos al plazo a 30 años la diferencia respecto a la media es bastante más baja. La media es del 6.90% y con un 80% de probabilidad se obtendrían rentabilidades entre el 5.45% y el 8.84%.

 

Es verdad que rentabilidades pasadas no suponen rentabilidades futuras, pero está claro que el momento de entrada no ha afectado a los resultados finales en horizontes temporales muy amplios y sobre todo, si escogemos un activo alcista y mantenemos la inversión, mientras más ampliemos el horizonte temporal, menos se desviará la rentabilidad final respecto a la media.  

 Lo que hay que buscar es un activo en el que poner a trabajar nuestros ahorros a largo plazo. Y el mejor activo es una cartera diversificada de fondos de inversión acorde a nuestro perfil de riesgo. El momento de entrada o de incrementar o reducir exposición no será tan importante si nuestro horizonte temporal es suficientemente amplio.

 

martes, 16 de febrero de 2016

Nuevo intento de rebote que debería confirmarse en las próximas sesiones

Con la apertura de hoy encadenamos tres sesiones de subida en la bolsa europea. La semana pasada las fuertes correcciones tras un pésimo mes de enero dejaban la sensación de que la tendencia bajista está plenamente instaurada y los soportes de medio y largo plazo iban a terminar cediendo. Pero haciendo un repaso a la situación y al comportamiento de los principales índices de renta variable llegamos a la conclusión de que los soportes relevantes no se han roto. Además, los miedos que nos han llevado hasta la situación actual, resulta que están dejando de ejercer presión bajista.


·         Primer miedo. La devaluación del Yuan. El verano pasado fue la devaluación del Yuan la que generó el primer importante tramo bajista de todos los mercados de riesgo, y en la primera semana del año, otra devaluación del yuan generó un nuevo ataque bajista. Sin embargo, ya el comportamiento del Yuan frente al dólar no está llenando tantas portadas y es que se está revalorizando con fuerza hasta el punto de que ya cotiza en positivo en el año, tal y cómo se aprecia en el gráfico frente al dólar. Incluso está recuperando los niveles del verano pasado.

 



·         Segundo miedo. La caída del petróleo. En principio parecía que se debía a una menor demanda por miedo a una recesión global. A lo largo del año todos tenemos claro que se debe a una guerra de precios para ganar cuota de mercado los países de oriente medio frente a la mejor tecnología de Estados Unidos (Fracking). Lo que está claro es que el petróleo dejará de caer e incluso repuntará con fuerza en cuanto los países productores acuerden reducir la producción. Hoy tenemos reunión entre Rusia y los países árabes para tratar el tema. Si hubiese algún anuncio en la dirección comentada, tendríamos subidas generalizadas en todos los activos de riesgo. De momento el futuro del WEST Texas espera noticas en clara zona de resistencia. Si no hay nada volverá a bajar y si hay comunicado positivo, se romperá al alza el canal bajista de los últimos meses. Un cierre sobre 32.5 sería fundamental.
 



 ·         Miedo en el sector financiero europeo. Las dudas sobre la solvencia de Deutsche Bank han arrastrado a la baja a todo el sector financiero europeo. El viernes Deutsche Bank dejó claro su fortaleza recomprando deuda. Ayer Draghi volvió a dejar claro ante el parlamento europeo que la banca europea goza de buen estado de salud.

 La correlación entre el petróleo y el S&P500 sigue muy patente. Actualizo de nuevo el gráfico comparando la evolución del petróleo y el futuro del S&P500.

 


 Claro doble suelo del mercado en los mínimos de enero y febrero. Por tanto, si el petróleo rompe el canal bajista comentado, el S&P500 romperá al alza, así como el resto de mercados que vamos a repasar en gráficos.

 Evolución del S&P500. El equivalente del 32.5 del petróleo lo situamos en el 1.900 del S&P500. Claramente se ha frenado en la zona de mínimos desde 2014. Romper el 1.900 podría confirmar el suelo.

 



Alargando el gráfico, vemos que la zona de 1.800 es clave.




 
En europa tenemos situación similar en Alemania. También se ha frenado en la zona de mínimos de 2014. Superar el 9.300 (mínimos de enero y verano pasado) sería confirmación de suelo.
 



 

Para el Eurostoxx 50 situaríamos el nivel a superar para confirmar el suelo en el 2.850 (mínimos de 2014 y enero, así como base del canal bajista).

 


Al Igual que el S&P500, el Eurostoxx 600 se ha frenado en la zona de mínimos de 2014 y base del canal alcista desde 2009.

 


 Y los emergentes han sido también de los pocos mercados que no han marcado en febrero nuevos mínimos respecto a enero. Justo cotiza en la línea que une los mínimos de las dos últimas grandes crisis.

 


 Por tanto, estamos en una situación idílica para asumir riesgos. Los soportes están muy cerca.

 

jueves, 11 de febrero de 2016

Sólo una vez en la historia el Dow Jones Transportes corrigió cinco trimestres consecutivos sin estar en recesión

El martes comenté que el mercado prácticamente ya descontaba la recesión de la economía o, al menos, una gran desaceleración económica. Al estar ya prácticamente descontado, las caídas desde los niveles actuales deberían ser limitadas incluso si se produjesen los escenarios descontados. Lo que tanto hemos comentado de comprar con el rumor y vender con la noticia.

 Pues analizando series históricas de muy largo plazo he visto que el Dow Jones Transportes encadena cinco trimestres consecutivos de caídas. El Dow Jones Transportation Average (DJTA), es uno de los índices bursátiles más antiguos del mercado financiero de Estados Unidos, está compuesto actualmente por las 20 compañías más importantes del sector de transportes (ferrocarril, terrestre, aerolíneas y transporte de carga en diferentes medios) que cotizan en la Bolsa de Nueva York.  Algunos analistas entienden que este índice es el que mejor refleja la situación de la economía de Estados Unidos.

 Pues bien, analizando toda la serie histórica del Dow Jones Transportes, resulta que nunca ha encadenado más de cuatro trimestres consecutivos de caídas sin estar la economía americana en recesión. Voy a presentar toda la serie histórica en rangos de 30 años para poder ver las correcciones con más detalles. En los últimos trimestres el DJTA ha corregido algo más del 30% de máximos a mínimos. En los  30 últimos años,  esta cifra se ha visto superada sólo tres veces y curiosamente las tres veces han coincidido con las tres últimas recesiones (sombreado en rojo). Pero en los 30 últimos años nunca se han encadenado cinco trimestres de caídas.
 


 Tenemos que irnos al año 1970 para encontrar cinco trimestres consecutivos de caídas. Pero ya en el Quinto trimestre la economía norteamericana estaba en recesión. Hubo un sexto trimestre de caídas en plena recesión, pero tras seis trimestres de caídas, la recuperación fue vertiginosa, encadenando 7 trimestres de subidas. De este gráfico es llamativo observar que la recuperación del DJTA siempre empieza en plena recesión. El último trimestre o los dos últimos siempre fueron positivos o muy positivos. En muchos de los casos, el que esperó a que la recesión desapareciera acabó comprando más alto (en algunos casos) que los máximos previos (81 y 83).

 

 En el siguiente rango ya contemplamos el crack del 29. Ahí sí que hubo más de 5 trimestres consecutivos de caída. En la recesión del año 37 fueron sólo cuatro trimestres de caídas consecutivas y todos en plena recesión.
 

 Y en los 30 años anteriores (del 895 al 1925). Es aquí donde nos encontramos el único caso en el que el DJTA corrigió cinco trimestres consecutivos sin estar en recesión (desde 1916 a 1917).
 

 Por tanto está claro que estamos en una situación anómala en toda la historia de la bolsa, o por lo menos del índice DOW Jones Transportes, que es el que dispongo de más historial. Lo que sí que está claro es que tras cuatro, cinco o seis trimestres consecutivos de correcciones, incluso habiendo recesión económica, se han formado suelos o el menos el mercado ha tenido importante repuntes. Y mientras más fuertes fueron las correcciones, más vertical fueron las recuperaciones.
 
Viendo lo que ha acontecido en la historia, si finalmente el mercado está descontando una recesión y esta no se produce, la recuperación será vertical. Y la historia también nos enseña que en la mayoría de ocasiones si esperamos a salir de la recesión para comprar renta variable, nos hemos perdido la mayor parte o incluso toda la recuperación de las bolsas. Por tanto, la historia nos muestra que tras la fuerte corrección es más sensato mantener riesgo de renta variable, a ser posible muy diversificada sectorial y geográficamente o por lo menos no reducirla.

 Hoy estamos corrigiendo porque al parecer al mercado no le gustó el mensaje de Yellen. Pero es que estamos en una tendencia bajista de corto plazo y cualquier cosa que hubiera dicho se la podía tomar mal el mercado. Al parecer el mercado esperaba que Yellen dijese que no iban a subir los tipos de interés en todo el año. Pero dijo que la FED actuará según los datos macro, y que estos aunque son robustos pueden verse presionados por el contexto internacional. Insistió en la idea de una subida de tipos gradual y esto es lo que no le gustó al mercado.

 Pero pienso que hubiésemos caído igual o más si hubiese dicho que no habrá subidas de tipos o incluso reconociera el error de haber subido en diciembre, o dijese que los puede bajar. Si esto hubiese ocurrido, hoy todo el mundo sería mucho más consciente de que la FED contempla en sus escenarios la posibilidad de una recesión en EE.UU.

 Por tanto, el mensaje que dio Yellen es el mejor posible dado el contexto actual, independientemente de la reacción hoy del mercado. No ven peligro de recesión en Estados Unidos, ven fuerte su economía, y aunque contemplan la necesidad de subir tipos, no lo harán hasta que no tengan seguridad de no poner en peligro la recuperación económica.

 Algunos temen que la FED suba tipos en un contexto de clara desaceleración económica basándose en los altos niveles de la inflación subyacente. En el siguiente gráfico vemos que la subyacente (línea rosa) estuvo más alta y durante más tiempo en el periodo 2011-2012 (justo los anteriores mínimos de las bolsas) y la FED no subió tipos. En aquella ocasión también le preocupaba el contexto internacional. Hoy las expectativas de inflación están corrigiendo en todos los plazos, por lo que es bastante improbable que la FED suba tipos.
 

miércoles, 10 de febrero de 2016

La portada de la capitulación del mercado

Una capitulación sería algo así como esperar a que el último alcista haya vendido todas sus posiciones en los mercados. Cuando ya todo está tan mal que no puede ir a peor, los inversores que siguen el análisis técnico venden por perderse soportes con la intención de comprarlas más abajo, la bolsa suele ocupar los grandes titulares de la prensa y cadenas de televisión, acumulación de noticias económicas negativas, fuertes bajadas, los inversores más conservadores reconociendo que la bolsa no es para ellos, etc..... eso sería una capitulación. Y cuando llega la capitulación, que es cuando ya no hay compradores, entonces sale el dinero de no se sabe dónde, y otra vez arriba!!.

Ayer incluso yo estaba dispuesto a tirar la toalla y pensar que sí que estamos ante un 2008 y no un 2011 o 2009. Ayer parecía que los bancos europeos de nuevo iban a quebrar y había que vender todo tipo de activo de riesgo antes de perder todo el patrimonio ahorrado. Incluso los gestores más alcistas empiezan a dejar claro en sus informes que la situación ha cambiado. Pero a lo largo del día vi una serie de datos que me hacen mantener la esperanza.

El problema al que nos enfrentamos que más me preocupa es la situación de la banca europea. Ahora los especuladores tienen clara sus apuestas. Ni el sectorial de materias primas ni el de energía. Es el sectorial bancario el más atractivo para los bajistas. Pues me puse a mirar el valor en libros de los principales bancos europeos y todos están muy cerca de los niveles alcanzados en los mínimos de 2009 y de 2011. El valor en libros del sectorial bancario del Eurostoxx está hoy al 48%, siendo el mínimo de los citados años el 40%.

 



Este es el sector. Y no sólo son los bancos más pequeños, los principales bancos están en situación similar. El de Deutsche Bank está hoy en 30% del valor en libros, aunque en el gráfico se queda la foto en el final del año pasado. En orden tenemos Santander, Unicrédito, Societé, BNP y Deutsche Bank.
 


Por tanto, es verdad que la situación de los bancos es preocupante, pero quizás el precio ya lo puede estar descontando todo. Y todos los bajistas tarde o temprano tendrán que deshacer posiciones comprando. Si finalmente no se produce ninguna quiebra, el rebote se puede generar.

 Pero el principal dato que me hizo pensar que la capitulación del mercado se pudo producir ayer, aparte de multitud de consultas que tuve que responder sobre si estamos ya abocados a la recesión, fue la portada del periódico ABC.

 



Sin duda una portada apocalíptica. Incluso mirando el comportamiento de los principales índices, la sensación de las bajadas de ayer y del lunes es que los soportes se habían perdido. Pero el Eurostoxx 600 en velas semanales está respetando los mínimos de 2014 y hoy parece meterse de nuevo en el canal alcista iniciado en 2009. Será clave el cierre semanal. Si es por encima de los niveles actuales, habremos salvado una importante bola de partido.

 



 Y lo mismo ocurre en el S&P500. También se ha parado en los mínimos del 2014 por lo que seguimos pensando que el escenario más probable es un lateral entre mínimos y máximos de los dos últimos años.

 


Por tanto, podemos estar en una situación en el que todo el que tenía que vender ya ha vendido y se puede formar un rebote del mercado. No parece que sea el inicio de un importante tramo al alza pero sí que puede ser el necesario para aprovecharlo y reducir riesgos para aquellos inversores que las caídas les haya pillado con más exposición a renta variable de la que su perfil de riesgo (umbral de sueño) le permita.

 Tal y como decíamos ayer, no sabemos si la bolsa caerá un 10% más, pero estamos seguros que en momentos como los actuales es cuando se pueden crear carteras diversificadas que ofrezcan rentabilidades a medio plazo muy por encima de las medias históricas.