Espacio dedicado a describir y comentar los mercados financieros desde una visión global para proporcionar las pistas más acertadas en las decisiones de inversión tanto a corto como a largo plazo
martes, 23 de febrero de 2016
A las puertas de confirmar el suelo en los mercados de renta variable.
La
semana pasada los mercados hicieron amago de confirmar el rebote superando las
resistencias de corto plazo pero al cierre semanal la caída del petróleo
presionó de nuevo a la baja a los mercados de renta variable. El viernes por
tanto dijimos que habría que esperar a esta semana para que se confirmara el
rebote. De momento, la situación pinta bien con fuertes alzas ayer en la
mayoría de mercados. Hoy vamos a repasar cuales son los niveles críticos en la
mayoría de mercados, que de superarlos, confirmaría el suelo en los mercados de
renta variable.
Empezando
por Estados Unidos tenemos al S&P500 que cerró justo a las puertas de
máximos relevantes de enero y febrero. Un cierre por encima de los niveles
actuales confirmaría el suelo del principal índice americano.
S iguiendo
con este índice, ampliando el gráfico a velas semanales vemos que el nivel que
se respetó hace dos semanas es crítico. Al girarse justo en 1.800 puntos al
alza, hoy siguen siendo viables los dos escenarios que planteábamos a final del
2015 para el S&P500. Tanto el movimiento lateral entre mínimos y máximos de
los dos últimos años, como incluso mantenerse en el canal alcista iniciado en
2009 (dibujado en Azul) y que esta semana está recuperando.
En
Europa tenemos al índice más global, el Eurostoxx 600 en una situación calcada
a la del S&P500. Los mínimos de hace dos semanas coinciden con los mínimos
de 2014 y vuelve a cotizar dentro del canal alcista que se puede dibujar
uniendo los mínimos desde 2009. Los mínimos de la semana se acercaron a la
media de 500 semanas y esta semana estamos recuperando la media de 200 semanas.
Un cierre esta semana por encima de esta media (325 puntos) podría confirmar el
suelo de este índice.
Siguiendo
con índices globales, el MSCI WORLD presenta una situación técnica muy clara.
Presionado por la debilidad de los emergentes, aunque los desarrollados están
aguantando la tendencia alcista, el MSCI World ha perdido este año los mínimos
de 2014 y 2015. Un nivel que justo ayer recuperó al cierre. Por tanto, si
recuperase en las próximas sesiones el soporte perdido, la caída de este inicio
del año sería una trampa bajista que podría llevar al índice al menos a la
parte superior del canal bajista iniciado el año pasado (zona de 1.600-1.620
puntos).

Precisamente
la presión bajista de los mercados emergentes puede ser la clave para pensar en
un suelo de las bolsas. El petróleo parece haber hecho suelo y con él el resto
de materias primas. Pero es que las divisas de los mercados emergentes al menos
han dejado de debilitarse quizás desde que la FED está cambiando el discurso y
ya no se prevé más de una subida de tipos este año. En el siguiente gráfico
vemos cómo el dólar está perdiendo fuelle frente a las divisas de los
principales productores de materias primas desde los máximos alcanzados entre
enero y febrero.
Esto
es muy positivo para los activos de riesgo, sobre todo emergentes (que ven cómo
el dinero puede volver a sus divisas) e indirectamente para la economía
americana. Digo indirectamente a la economía americana porque un dólar tan
fuerte estaba restando competitividad a las empresas de Estados Unidos
encareciendo sus productos en el exterior, y esto ya se estaba dejando notar en
la publicación de resultados de los dos últimos trimestres. Y en segundo lugar,
entiendo que la fortaleza del dólar con grandes cantidades de reservas de
divisas de emergentes refugiándose en la divisa norteamericana había conseguido
sustituir el efecto del QE de la FED. Había mucho más dólares en circulación en
la economía norteamericana lo que llevó la semana pasada a la inflación
subyacente de Estados Unidos a cotas del 2.2%. Si los dólares comienzan a salir
de Estados Unidos, se reducirá la presión inflacionista y la FED no se verá
obligada a subir tipos.
Si
miramos los mercados emergentes, vemos que también se ha frenado claramente en
el que marcábamos a final del 2015 como peor escenario desde el punto de vista
técnico. En 700 puntos teníamos la base del canal bajista de los 5 últimos años
y la línea que une los mínimos de las dos últimas grandes crisis globales.
Superar la zona de 760 puntos que son los mínimos del verano pasado sería una
señal muy alcista para estos mercados.
P or
tanto, un suelo claro en el mercado de materias primas esclarecería bastante el
panorama de la mayoría de activos de riesgo y al menos se reducirían
considerablemente los miedos que afectan actualmente a las bolsas. No hace
falta ni tan siquiera un rebote espectacular del petróleo y del resto de
materias primas. Creo que con el simple hecho de que se mantuviese estables y
dejase de haber la actual presión bajista sería suficiente. Se reducirían los
miedos a la quiebra de empresas o incluso países productores y esto reduciría
la presión bajista sobre el sector financiero mundial. Así, si el sector de
materias primas, de energía y sector financiero dejan de corregir, será mucho
más probable pensar en un suelo fiable de las bolsas. De momento tenemos figura
de doble suelo en los mínimos de enero y febrero (así como divergencia alcista
del MACD) tanto en el índice general de materias primas (CRY) cómo en el
petróleo (Futuro del WEST Texas).
Evolución
del índice de materias primas CRY index.
Evolución
del futuro del WEST Texas. Ambos están superando esta semana la línea que une
los máximos desde noviembre del año pasado.
viernes, 19 de febrero de 2016
Habrá que esperar a la próxima semana para tener más pistas sobre la fiabilidad del rebote
Esta
semana hemos comentado que esta semana se podría clarificar el posible suelo de
mercado. Si el rebote llevaba a los principales índices a superar las
resistencias de corto plazo, aumentaría considerablemente la probabilidad de un
suelo fiable en los mercados de renta variable.
Y
claro, el Eurostoxx 50 también se ha girado a la baja al tocar la línea que une
los máximos desde noviembre del año pasado.
El
sectorial bancario europeo, después de rebotar más de un 15% desde los mínimos
de la semana pasada, y romper la línea que unía los máximos del año, ayer se
giró a la baja justo al tocar los mínimos de enero. Lo que era soporte ahora es
resistencia.
Por
tanto, ya tenemos un poco la idea de cuáles son los soportes y resistencias
claves a vigilar las próximas semanas. Los mínimos de la semana pasada no
deberían perderse para seguir manteniendo la esperanza alcista y los máximos de
esta semana marcan la resistencia que de superarla, confirmaría el suelo de las
bolsas.
Pero
ayer los mercados tras un inicio de sesión moderadamente alcista, se giraron a
la baja para acabar en mínimos y volver a generar incertidumbres sobre la
fortaleza del rebote. Al mercado no le gustó el dato de reservas de petróleo
(aumentó el total de reservas) y de nuevo la banca italiana arrastró al resto
del sector en Europa. Si vemos los gráficos de corto plazo se aprecia que ayer
se tocaron niveles importantes y ahí se giraron todos a la baja.
Tanto
el petróleo al tocar la línea que une los máximos desde noviembre….
Cómo
el S&P500 al tocar la línea que unes los máximos desde relevantes de las
últimas semanas..
jueves, 18 de febrero de 2016
El suelo parece ir consolidándose gracias a la entrada de las manos fuertes.
El
S&P500 encadena ya tres sesiones con fuertes subidas. Esto no es lo
relevante sino que lo está haciendo tras tocar el nivel de mínimos relevantes
del año 2014 y tras una semana de verdadero pánico y desánimo por parte de los
inversores. El miércoles de la semana pasada comentábamos que se podría haber
vivido ya la capitulación del mercado, sobre todo tras ver la portada
apocalíptica del periódico ABC. Por eso el rebote es más importante. Se ha
producido en un momento en el que sólo las manos fuertes se han incorporado al
mercado. En el gráfico del S&P500 se aprecia la fortaleza del rebote. Todo
apunta a que se podría encaminar a corto plazo a la zona de 2.000 puntos que es
la siguiente zona de resistencia clave.
Además,
la zona desde el punto de vista de más largo plazo, es un nivel crítico para
apostar por el S&P500 tanto si pensamos que se moverá en un terreno lateral
entre mínimos y máximos de los dos últimos años, como si pensamos que seguirá
la tendencia alcista de largo plazo iniciada en 2009.
Lo
que no sabemos es si ciertamente la semana pasada compraron las manos fuertes.
En Bloomberg podemos distinguir la evolución del saldo comprador de operaciones
de más o menos de 10.000 títulos. Es la forma más aproximada de poder saber qué
es lo que hacen las manos fuertes. En el S&P500 el saldo acumulado de las
operaciones de más de 10.000 títulos (línea roja) ha ido corrigiendo todo el
último año. En el rebote de septiembre a diciembre del S&P500 (línea
blanca) estos inversores no participaron comprando sino que aprovecharon el
rebote para seguir vendiendo. Sin embargo, en las caídas de las últimas
semanas, sí que están aumentando fuertemente el saldo comprador. Es decir, que
todo el papel que distribuyeron a partir del primer trimestre del año pasado,
están empezando a comprarlo en las caídas de febrero.
Contrasta
claramente con el comportamiento de las operaciones de menos de 10.000 títulos
(que podríamos identificar con inversores minoristas). Vendieron
fuertemente en las correcciones del verano pasado y empezaron a comprar a final
del rebote. Este año vuelven a vender fuertemente presa del pánico por la caída
del mercado y en el rebote de las tres última sesiones no han participado
absolutamente. Así pues en las últimas sesiones están comprando los operadores
que compran más de 10000 títulos y no compran los de menos de 10000 títulos. A
priori apunta bien el rebote.
En
Europa pasa algo similar. El saldo comprador de las manos fuertes está
repuntando en las caídas de enero, algo que no pasó en las caídas del verano
pasado.
Mientras
que el saldo de las compras de menos de 10000 títulos aún no se percatado del
rebote. Quizás empiecen a comprar cuando llevemos más días de subida, tal y
como ocurrió en noviembre tras el rebote de octubre.
miércoles, 17 de febrero de 2016
Estudio del "Market Timing" mientras se clarifica el posible suelo de mercado.
Ayer
comentábamos que el suelo de los mercados de renta variable se podría confirmar
en las próximas sesiones dependiendo de si somos capaces de recuperar
resistencias de corto plazo fundamentales. El petróleo sigue siendo el activo a
mirar de reojo y este ayer volvió a corregir porque en la reunión entre Rusia,
Venezuela y Arabia Saudí no decidieron reducir la producción sino mantenerla y
esto no es lo que quería el mercado. El futuro del WEST Texas se volvió a girar
en la línea que une los máximos desde noviembre del año pasado.
En
el Eurostoxx, el nivel crítico es el 2.850 que son también los mínimos del año
pasado.
H e
realizado un estudio con toda la serie histórica de que dispongo del
S&P500. Tengo datos desde diciembre del 1.927, justo antes del Crack del
29. Pues bien, las rentabilidades acumuladas apenas varían entre el inversor
que hiciera aportaciones trimestrales de 1000$ distinguiendo si ha sido capaz
de acercar con el mínimo de cada trimestre, si ha sido un pésimo inversor
invirtiendo esos 1.000$ en el máximo del trimestre o si, simplemente ha
comprado al cierre de trimestre.
En
el siguiente gráfico podemos ver la rentabilidad anualizada de cada aportación
de 1.000$, manteniéndose hasta el cierre de ayer. Las rentabilidades son casi
calcadas según si invierten en máximos (morada), azul (mínimos) o naranja
(cierre de trimestre). Históricamente, salvo las aportaciones de antes del
Crack del 29, todas las rentabilidades se han movido entre el 6% y el 8.5%
anualizadas. Desde el año 95 las oscilaciones son mayores, pero simplemente
porque el periodo de inversión baja de 20 años y esto provoca más volatilidad
de los resultados finales.
S i
aumentamos al plazo a 30 años la diferencia respecto a la media es bastante más
baja. La media es del 6.90% y con un 80% de probabilidad se obtendrían
rentabilidades entre el 5.45% y el 8.84%.
Es
verdad que rentabilidades pasadas no suponen rentabilidades futuras, pero está
claro que el momento de entrada no ha afectado a los resultados finales en
horizontes temporales muy amplios y sobre todo, si escogemos un activo alcista
y mantenemos la inversión, mientras más ampliemos el horizonte temporal, menos
se desviará la rentabilidad final respecto a la media.
L o
que hay que buscar es un activo en el que poner a trabajar nuestros ahorros a
largo plazo. Y el mejor activo es una cartera diversificada de fondos de
inversión acorde a nuestro perfil de riesgo. El momento de entrada o de incrementar
o reducir exposición no será tan importante si nuestro horizonte temporal es
suficientemente amplio.
No
obstante, a pesar de la debilidad del petróleo, el S&P500 terminó la sesión
en máximos del día y hoy tenemos al futuro intentando superar la zona de
resistencia que decíamos que confirmaría el suelo de las bolsas. Y es que,
aunque sigue habiendo un GAP entre oferta y demanda de petróleo este no se va a
seguir incrementando y el simple hecho de que por primera vez en muchos años se
hayan reunido miembros de la OPEP y Rusia deja claro que están preocupados por
la caída del petróleo. Ambos hechos nos tienen que hacer apostar a que
posiblemente hayamos visto ya los mínimos del petróleo. Así, hoy tenemos al
futuro del S&P500 justo en la zona de 1.900 puntos. Un cierre por encima de
este nivel sería bastante positivo para la renta variable en general.
En
Europa tenemos al DAX 30 alemán intentando superar el 9.300 que son los mínimos
de enero. Al igual que el S&P500, si el DAX cierra por encima de los
niveles actuales se puede decir que la ruptura bajista de enero ha sido en
falso y se puede iniciar un tramo al alza dentro de la tendencia bajista
iniciada el año pasado. Adjunto el canal comentando.
Por
tanto, los cierres de hoy o de las próximas sesione serán claves para la renta
variable en general. Pero mientras se aclara el panorama a corto plazo quiero
dejar claro que la importancia del Market timing o intentar acertar cual es el
mejor momento de entrada no tiene tanta relevancia a largo plazo. Lo que hay
que tratar es de invertir en un producto que sea alcista a largo plazo y el
momento de entrada nos afectará a los primeros meses o incluso años, pero a
medida que pasa el tiempo el momento de entrada apenas afecta a las
rentabilidades anualizadas, siempre que se mantenga la inversión.
Han
pasado 354 trimestres por lo que el ahorrador habría aportado 354.000 dólares.
A día de hoy esas aportaciones valdrían 2.070.473$ si has sido capaz de acertar
todos los mínimos de cada trimestre, pero valdría 1.932.347$ si simplificas
comprando al cierre de trimestre y sólo bajaría a 1.823.460$ si has cometido la
torpeza de comprar en máximos de cada trimestre. Si lo pasamos a una TIR media
anualizada la diferencia es inapreciable siendo del 3.80%; 3.94% y 4.10% según
la forma de entrada.
Precisamente
si acotamos la inversión a mantenerla durante 20 años, vemos que las
oscilaciones de rentabilidad objetivo son mayores y estas oscilaciones bajan
conforme aumentamos el plazo de inversión. Así a 20 años, en el 80% de los
casos se ha obtenido una rentabilidad anualizada entre el 3.44% (percentil 10
de la muestra) y el 10.25% (percentil 90). O lo que es lo mismo; hay sólo un
10% de probabilidad de obtener rentabilidades superiores al 10.25% y un 10% de
probabilidad de obtener rentabilidades inferiores al 3.44% en el S&P500 si
mantenemos la inversión 20 años. La rentabilidad media es del 7.11%
Los
datos son bastante mejores si el horizonte es de 25 años. En el 80% de los
casos se han obtenido rentabilidades entre el 4.36% y el 9.99%. Casualmente la
rentabilidad media es también del 7.11%
martes, 16 de febrero de 2016
Nuevo intento de rebote que debería confirmarse en las próximas sesiones
Con la apertura de hoy encadenamos tres sesiones de subida
en la bolsa europea. La semana pasada las fuertes correcciones tras un pésimo
mes de enero dejaban la sensación de que la tendencia bajista está plenamente
instaurada y los soportes de medio y largo plazo iban a terminar cediendo. Pero
haciendo un repaso a la situación y al comportamiento de los principales
índices de renta variable llegamos a la conclusión de que los soportes
relevantes no se han roto. Además, los miedos que nos han llevado hasta la
situación actual, resulta que están dejando de ejercer presión bajista.
·
Miedo en el sector financiero europeo.
Las dudas sobre la solvencia de Deutsche Bank han arrastrado a la baja a todo
el sector financiero europeo. El viernes Deutsche Bank dejó claro su fortaleza
recomprando deuda. Ayer Draghi volvió a dejar claro ante el parlamento europeo
que la banca europea goza de buen estado de salud.
La correlación entre el petróleo y el S&P500 sigue muy
patente. Actualizo de nuevo el gráfico comparando la evolución del petróleo y
el futuro del S&P500.
Claro doble suelo del mercado en los mínimos de enero y
febrero. Por tanto, si el petróleo rompe el canal bajista comentado, el S&P500
romperá al alza, así como el resto de mercados que vamos a repasar en gráficos.
Evolución del S&P500. El equivalente del 32.5 del
petróleo lo situamos en el 1.900 del S&P500. Claramente se ha frenado en la
zona de mínimos desde 2014. Romper el 1.900 podría confirmar el suelo.
Alargando el gráfico, vemos que la zona de 1.800 es clave.
Y los emergentes han sido también de los pocos mercados que
no han marcado en febrero nuevos mínimos respecto a enero. Justo cotiza en la
línea que une los mínimos de las dos últimas grandes crisis.
Por tanto, estamos en una situación idílica para asumir riesgos.
Los soportes están muy cerca.
·
Primer miedo. La devaluación del Yuan.
El verano pasado fue la devaluación del Yuan la que generó el primer importante
tramo bajista de todos los mercados de riesgo, y en la primera semana del año,
otra devaluación del yuan generó un nuevo ataque bajista. Sin embargo, ya el
comportamiento del Yuan frente al dólar no está llenando tantas portadas y es
que se está revalorizando con fuerza hasta el punto de que ya cotiza en
positivo en el año, tal y cómo se aprecia en el gráfico frente al dólar.
Incluso está recuperando los niveles del verano pasado.
·
Segundo miedo. La caída del petróleo.
En principio parecía que se debía a una menor demanda por miedo a una recesión
global. A lo largo del año todos tenemos claro que se debe a una guerra de
precios para ganar cuota de mercado los países de oriente medio frente a la
mejor tecnología de Estados Unidos (Fracking). Lo que está claro es que el
petróleo dejará de caer e incluso repuntará con fuerza en cuanto los países
productores acuerden reducir la producción. Hoy tenemos reunión entre Rusia y
los países árabes para tratar el tema. Si hubiese algún anuncio en la dirección
comentada, tendríamos subidas generalizadas en todos los activos de riesgo. De
momento el futuro del WEST Texas espera noticas en clara zona de resistencia.
Si no hay nada volverá a bajar y si hay comunicado positivo, se romperá al alza
el canal bajista de los últimos meses. Un cierre sobre 32.5 sería fundamental.
Alargando el gráfico, vemos que la zona de 1.800 es clave.
En europa tenemos situación similar en Alemania. También se
ha frenado en la zona de mínimos de 2014. Superar el 9.300 (mínimos de enero y
verano pasado) sería confirmación de suelo.
Para el Eurostoxx 50 situaríamos el nivel a superar para
confirmar el suelo en el 2.850 (mínimos de 2014 y enero, así como base del
canal bajista).
Al Igual que el S&P500, el Eurostoxx 600 se ha frenado
en la zona de mínimos de 2014 y base del canal alcista desde 2009.
jueves, 11 de febrero de 2016
Sólo una vez en la historia el Dow Jones Transportes corrigió cinco trimestres consecutivos sin estar en recesión
El
martes comenté que el mercado prácticamente ya descontaba la recesión de la
economía o, al menos, una gran desaceleración económica. Al estar ya
prácticamente descontado, las caídas desde los niveles actuales deberían ser
limitadas incluso si se produjesen los escenarios descontados. Lo que tanto
hemos comentado de comprar con el rumor y vender con la noticia.
Pues
analizando series históricas de muy largo plazo he visto que el Dow Jones
Transportes encadena cinco trimestres consecutivos de caídas. El Dow Jones
Transportation Average (DJTA), es uno de los índices bursátiles más
antiguos del mercado financiero de Estados Unidos, está compuesto actualmente
por las 20 compañías más importantes del sector de transportes (ferrocarril,
terrestre, aerolíneas y transporte de carga en diferentes medios) que cotizan
en la Bolsa de Nueva York. Algunos analistas entienden que este índice es
el que mejor refleja la situación de la economía de Estados Unidos.
Pues
bien, analizando toda la serie histórica del Dow Jones Transportes, resulta que
nunca ha encadenado más de cuatro trimestres consecutivos de caídas sin estar
la economía americana en recesión. Voy a presentar toda la serie histórica en
rangos de 30 años para poder ver las correcciones con más detalles. En los
últimos trimestres el DJTA ha corregido algo más del 30% de máximos a mínimos.
En los 30 últimos años, esta cifra se ha visto superada sólo tres
veces y curiosamente las tres veces han coincidido con las tres últimas
recesiones (sombreado en rojo). Pero en los 30 últimos años nunca se han
encadenado cinco trimestres de caídas.
Tenemos
que irnos al año 1970 para encontrar cinco trimestres consecutivos de caídas.
Pero ya en el Quinto trimestre la economía norteamericana estaba en recesión.
Hubo un sexto trimestre de caídas en plena recesión, pero tras seis trimestres
de caídas, la recuperación fue vertiginosa, encadenando 7 trimestres de
subidas. De este gráfico es llamativo observar que la recuperación del DJTA
siempre empieza en plena recesión. El último trimestre o los dos últimos
siempre fueron positivos o muy positivos. En muchos de los casos, el que esperó
a que la recesión desapareciera acabó comprando más alto (en algunos casos) que
los máximos previos (81 y 83).
En
el siguiente rango ya contemplamos el crack del 29. Ahí sí que hubo más de 5
trimestres consecutivos de caída. En la recesión del año 37 fueron sólo cuatro
trimestres de caídas consecutivas y todos en plena recesión.
Y en
los 30 años anteriores (del 895 al 1925). Es aquí donde nos encontramos el
único caso en el que el DJTA corrigió cinco trimestres consecutivos sin estar
en recesión (desde 1916 a 1917).
Por
tanto está claro que estamos en una situación anómala en toda la historia de la
bolsa, o por lo menos del índice DOW Jones Transportes, que es el que dispongo
de más historial. Lo que sí que está claro es que tras cuatro, cinco o seis
trimestres consecutivos de correcciones, incluso habiendo recesión económica,
se han formado suelos o el menos el mercado ha tenido importante repuntes. Y
mientras más fuertes fueron las correcciones, más vertical fueron las
recuperaciones.
Viendo lo que ha acontecido en la historia, si finalmente el mercado está descontando una recesión y esta no se produce, la recuperación será vertical. Y la historia también nos enseña que en la mayoría de ocasiones si esperamos a salir de la recesión para comprar renta variable, nos hemos perdido la mayor parte o incluso toda la recuperación de las bolsas. Por tanto, la historia nos muestra que tras la fuerte corrección es más sensato mantener riesgo de renta variable, a ser posible muy diversificada sectorial y geográficamente o por lo menos no reducirla.
Hoy
estamos corrigiendo porque al parecer al mercado no le gustó el mensaje de
Yellen. Pero es que estamos en una tendencia bajista de corto plazo y cualquier
cosa que hubiera dicho se la podía tomar mal el mercado. Al parecer el mercado
esperaba que Yellen dijese que no iban a subir los tipos de interés en todo el
año. Pero dijo que la FED actuará según los datos macro, y que estos aunque son
robustos pueden verse presionados por el contexto internacional. Insistió en la
idea de una subida de tipos gradual y esto es lo que no le gustó al mercado.
Pero
pienso que hubiésemos caído igual o más si hubiese dicho que no habrá subidas
de tipos o incluso reconociera el error de haber subido en diciembre, o dijese
que los puede bajar. Si esto hubiese ocurrido, hoy todo el mundo sería mucho
más consciente de que la FED contempla en sus escenarios la posibilidad de una
recesión en EE.UU.
Por
tanto, el mensaje que dio Yellen es el mejor posible dado el contexto actual,
independientemente de la reacción hoy del mercado. No ven peligro de recesión
en Estados Unidos, ven fuerte su economía, y aunque contemplan la necesidad de
subir tipos, no lo harán hasta que no tengan seguridad de no poner en peligro
la recuperación económica.
Algunos
temen que la FED suba tipos en un contexto de clara desaceleración económica
basándose en los altos niveles de la inflación subyacente. En el siguiente
gráfico vemos que la subyacente (línea rosa) estuvo más alta y durante más
tiempo en el periodo 2011-2012 (justo los anteriores mínimos de las bolsas) y
la FED no subió tipos. En aquella ocasión también le preocupaba el contexto
internacional. Hoy las expectativas de inflación están corrigiendo en todos los
plazos, por lo que es bastante improbable que la FED suba tipos.
Viendo lo que ha acontecido en la historia, si finalmente el mercado está descontando una recesión y esta no se produce, la recuperación será vertical. Y la historia también nos enseña que en la mayoría de ocasiones si esperamos a salir de la recesión para comprar renta variable, nos hemos perdido la mayor parte o incluso toda la recuperación de las bolsas. Por tanto, la historia nos muestra que tras la fuerte corrección es más sensato mantener riesgo de renta variable, a ser posible muy diversificada sectorial y geográficamente o por lo menos no reducirla.
miércoles, 10 de febrero de 2016
La portada de la capitulación del mercado
Una capitulación sería algo así como esperar a
que el último alcista haya vendido todas sus posiciones en los mercados. Cuando
ya todo está tan mal que no puede ir a peor, los inversores que siguen el
análisis técnico venden por perderse soportes con la intención de comprarlas
más abajo, la bolsa suele ocupar los grandes titulares de la prensa y cadenas
de televisión, acumulación de noticias económicas negativas, fuertes bajadas,
los inversores más conservadores reconociendo que la bolsa no es para ellos,
etc..... eso sería una capitulación. Y cuando llega la capitulación, que es
cuando ya no hay compradores, entonces sale el dinero de no se sabe dónde, y
otra vez arriba!!.
Ayer incluso yo estaba dispuesto a tirar la toalla y pensar que sí que estamos ante un 2008 y no un 2011 o 2009. Ayer parecía que los bancos europeos de nuevo iban a quebrar y había que vender todo tipo de activo de riesgo antes de perder todo el patrimonio ahorrado. Incluso los gestores más alcistas empiezan a dejar claro en sus informes que la situación ha cambiado. Pero a lo largo del día vi una serie de datos que me hacen mantener la esperanza.
El problema al que nos enfrentamos que más me preocupa es la situación de la banca europea. Ahora los especuladores tienen clara sus apuestas. Ni el sectorial de materias primas ni el de energía. Es el sectorial bancario el más atractivo para los bajistas. Pues me puse a mirar el valor en libros de los principales bancos europeos y todos están muy cerca de los niveles alcanzados en los mínimos de 2009 y de 2011. El valor en libros del sectorial bancario del Eurostoxx está hoy al 48%, siendo el mínimo de los citados años el 40%.
Por tanto, es verdad que la situación de los bancos es
preocupante, pero quizás el precio ya lo puede estar descontando todo. Y todos
los bajistas tarde o temprano tendrán que deshacer posiciones comprando. Si
finalmente no se produce ninguna quiebra, el rebote se puede generar.
Pero el principal dato que me hizo pensar que la
capitulación del mercado se pudo producir ayer, aparte de multitud de consultas
que tuve que responder sobre si estamos ya abocados a la recesión, fue la
portada del periódico ABC.
Y lo mismo ocurre en el S&P500. También se ha
parado en los mínimos del 2014 por lo que seguimos pensando que el escenario
más probable es un lateral entre mínimos y máximos de los dos últimos años.
Tal y como decíamos ayer, no sabemos si la bolsa caerá
un 10% más, pero estamos seguros que en momentos como los actuales es cuando se
pueden crear carteras diversificadas que ofrezcan rentabilidades a medio plazo
muy por encima de las medias históricas.
Ayer incluso yo estaba dispuesto a tirar la toalla y pensar que sí que estamos ante un 2008 y no un 2011 o 2009. Ayer parecía que los bancos europeos de nuevo iban a quebrar y había que vender todo tipo de activo de riesgo antes de perder todo el patrimonio ahorrado. Incluso los gestores más alcistas empiezan a dejar claro en sus informes que la situación ha cambiado. Pero a lo largo del día vi una serie de datos que me hacen mantener la esperanza.
El problema al que nos enfrentamos que más me preocupa es la situación de la banca europea. Ahora los especuladores tienen clara sus apuestas. Ni el sectorial de materias primas ni el de energía. Es el sectorial bancario el más atractivo para los bajistas. Pues me puse a mirar el valor en libros de los principales bancos europeos y todos están muy cerca de los niveles alcanzados en los mínimos de 2009 y de 2011. El valor en libros del sectorial bancario del Eurostoxx está hoy al 48%, siendo el mínimo de los citados años el 40%.
Este es el sector. Y no sólo son los bancos más
pequeños, los principales bancos están en situación similar. El de Deutsche
Bank está hoy en 30% del valor en libros, aunque en el gráfico se queda la foto
en el final del año pasado. En orden tenemos Santander, Unicrédito, Societé,
BNP y Deutsche Bank.
Sin duda una portada apocalíptica. Incluso mirando el
comportamiento de los principales índices, la sensación de las bajadas de ayer
y del lunes es que los soportes se habían perdido. Pero el Eurostoxx 600 en
velas semanales está respetando los mínimos de 2014 y hoy parece meterse de
nuevo en el canal alcista iniciado en 2009. Será clave el cierre semanal. Si es
por encima de los niveles actuales, habremos salvado una importante bola de
partido.
Por tanto, podemos estar en una situación en el que
todo el que tenía que vender ya ha vendido y se puede formar un rebote del
mercado. No parece que sea el inicio de un importante tramo al alza pero sí que
puede ser el necesario para aprovecharlo y reducir riesgos para aquellos
inversores que las caídas les haya pillado con más exposición a renta variable
de la que su perfil de riesgo (umbral de sueño) le permita.
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